Ocaña 2000 le abrió las puertas a este talentoso catatumbero.

El niño catatumbero que viaja 108 kilometros para cumplir el sueño de ser futbolista

Esta es la historia de Jafeth Stalin Suárez Santiago, un niño que demuestra con sus habilidades que el Catatumbo es una cuna de talentos.

Jafeth Stalin Suárez Santiago, es uno de los tantos niños del Catatumbo que tienen en sus mente un solo objetivo: cumplir su sueño de ser futbolista profesional. 

En esta zona del país estigmatizada de violenta, no sólo es rica en agricultura y biodiversidad, aquí también brota el talento y las ganas de salir adelante.

Jafeth en la cancha La Primavera de Ocaña.

La historia de Jafeth es sinónimo de esfuerzo y motivación, pues viaja dos horas (54 kilometros) desde las montañas del Catatumbo hacia la ciudad de Ocaña en busca de su gran sueño.

Nació en Ocaña, pero vive con sus padres en el corregimiento de Cartagenita, jurisdicción del municipio de Convención, lugar donde no existe una cancha de fútbol.

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EL REGALO ANHELADO 

El amor por este deporte nació desde la edad de tres años, cuando su tío le regaló una pelota, con la cual comenzó a demostrar que era un zurdo talentoso. 

En el patio de su casa construyó su propia cancha; Jafeth buscó los palos, hizo los respectivos huecos para hacer las arquerías y así poder tener una portería donde patear.

Jafeth Stalin Suárez Santiago con su primer uniforme que le regalaron.

Junto con ese balón de fútbol venía un uniforme de Millonarios, equipo del cual es hincha. Vive enamorado del talento que expresa David Macalister Silva, referente del club capitalino.

Jafeth se define como un jugador volante 10, que le gusta asociarse con sus compañeros para darle ritmo y orden al equipo. Su referente es Ronaldinho. 

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SU LLEGADA A OCAÑA

Este catatumbero de 13 años manifiesta una de las tantas problemáticas que se viven en el territorio: las faltas de oportunidades y el abandono estatal hacen que él tenga que trasladarse hasta Ocaña para entrenar y mostrar su talento.

Por las carreteras que están en mal estado y con mucho frío, su padre Yesid Suárez Barranco trae a su único hijo dos o tres veces a la semana, para que pueda entrenar y jugar los respectivos campeonatos.

Ocaña 2000 le abrió las puertas a este talentoso catatumbero.

El equipo que le abrió las puertas fue Ocaña 2000, un club formativo tradicional de la ciudad que entiende las circunstancias de Jafeth y acomoda los entrenamientos en horarios factibles para él.

Sin embargo, a veces deben devolverse hasta Cartagenita en horas de la noche, para que Jafeth también pueda cumplir con sus obligaciones académicas. 

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PROYECTOS QUE ILUSIONAN

El talento de Jafeth ha enamorado a sus entrenadores en Ocaña, al punto que han visto la oportunidad de buscar nuevas promesas en la región del Catatumbo.

Ocaña 2000 viene liderando desde el año 2021 un proyecto en busca de nuevos ‘crack’s’ en el corregimiento de Cartagenita. En su primera convocatoria llegaron más de 70 muchachos de la zona.

Yesid Suárez Barranco, padre de Jafeth y ayudador del proyecto de Ocaña 2000 en Cartagenita.

Sin embargo, la falta de apoyo por parte de las entidades gubernamentales hacen más difícil que estas ideas se mantengan en el futuro, pues estos lugares apartados no cuentan con canchas de fútbol.

Como Jafeth hay un sin número de muchachos del Catatumbo que sueñan con tener oportunidadades para demostrar sus habilidades. Los catatumberos han forjado un carácter distinto, uno que combinado con su talento prodría darnos no estrellas sino truenos del fútbol colombiano.

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