En sus 450 años de fundación, Ocaña goza de ser reconocida por su cultura y su gente, hoy se conmemora la historia de su nacimiento.

Los orígenes del capitán Francisco Fernández de Contreras, se remontan al año 1526 en un pequeño pueblo, ubicado en la provincia de Córdoba, llamado Pedroche (España).

Cerca del año 1542, a la edad de 16 años, arribó a América Latina, donde habitó en ciudades como Cartagena de Indias y Mompox, municipio del departamento de Bolívar.

Imagen de la Academia de Historia de Ocaña.

A sus 18 años se incorporó en el ejército de Luis de Manjarréz, con quien participó en batallas ocurridas en la Sierra Nevada, La Jagua y en las matanzas de Nicaragua.

Su cónyuge fue Isabel de Rojas, proveniente del municipio de Cuenca (España), con quien trajo al mundo ocho hijos, de los cuales solo tres fueron varones.

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FUNDACIÓN DE OCAÑA

Francisco Fernández encabezó un sin número de incursiones, entre las cuales se sitúa la llegada al entonces llamado ‘Valle de los Hacaritamas’, en el año 1570.

El capitán fue enviado por el cabildo de Pamplona a realizar la búsqueda de una vía con salida al mar, con intenciones de facilitar nuevas rutas comerciales.

En el cumplimiento de su deber descubre un territorio con características de gran ventaja para la fundación de una nueva ciudad, por lo que decide regresar a Pamplona.

Una vez concedido el permiso emitido por el entonces gobernador de Santa Marta, Pedro Fernández de Bustos, la fundación se llevó a cabo el 14 de diciembre de 1570.

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DE OCAÑA A MADRID

Se descubrió que el territorio recién fundado pertenecía por jurisdicción a la gobernación de Santa Marta y el nombre nació como homenaje al gobernador de esta.

Pedro Fernández de Bustos nació en el municipio de Ocaña (España), por lo que el nuevo poblamiento recibió el nombre del municipio de procedencia del gobernador.

Imagen de la Academia de historia de Ocaña.

Más adelante, bajo la gobernación de Luis Rojas Guzmán, el nombre de Ocaña fue reestablecido por el de Madrid, pero dicho cambio no fue definitivo y retornó al original.

Cinco años después de su fundación, Ocaña recibe el título de ciudad, bajo los parámetros establecidos, como manifestaba la documentación de la época.

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¿COLONIZACIÓN?

La población prehispánica constaba de cerca de 80 millones de habitantes, cien años después de la llegada de los colonizadores, esta cifra se redujo a 6 millones.

Con el desembarco español en América, en 1492, llegaron también enfermedades como la viruela, sarampión, gripes y cólera, las cuales redujeron la población en gran medida.

El holocausto indígena fue llamado The Great Dying (La gran muerte) y la disminución de dióxido de carbono (CO2) fue tan notoria que la tierra se enfrió 0,15 grados centígrados.

Según expertos, la incursión española en el territorio americano ocasionó que la agricultura disminuyera, por lo que la vegetación natural retomo la tierra esporádicamente.

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LA INCURSIÓN ESPAÑOLA

Según John Maximino Muñoz Téllez: ‘La mayor masacre de la historia de la humanidad, ocurrió aquí, en nuestra Latinoamérica y ni un triste museo del holocausto’.

Cada 27 de enero desde el año 2006, se conmemora el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, recordando la masacre a manos de los conquistadores.

Theodore De Bry – Las viudas afligidas Enfoque La Jefa.

Las dramáticas cifras de las ejecuciones apuntan a 400 mil cada año, las cuales pueden compararse con la cantidad de muertes causadas por la segunda guerra mundial.

Estos hechos son razón de polémica respecto a la historia conocida, ya que, para muchos, en reconocimiento a la fundación de Ocaña, se honra la memoria de un genocida.

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4 Comentarios

  1. Soy Ocañero,estudie en el Colegio Caro,luego me vine a Bogota,terminar Bachillerato,Universidad y estibilizarme .Estoy viendo estos articulos,interesantes

  2. Bueno sería que antes de desconocer mi trabajo de más de medio siglo, leyera el solar de la Cocota y Los Borbones y la región… porque ignoran mis aportes. El conocimiento histórico es estudiando. Eso no quiere decir que esté de acuerdo con quiénes se identifican con el colonialismo español. Precisamente mis libros por publicar en este año analizan la caída del hispanismo y la génesis de la violencia… Lastima que ahora no crean que el conocimiento es básico para la construcción democrática. Buena tarde

  3. Es curioso como la «cultura» del opresor se ha cimentado en nuestra América. En Colombia y América Ibérica (colonias de España y Portugal) se hace apología del genocidio con la excusa que fue el costo del «progreso y la civilización». No considero que nuestro planeta Tierra esté más desarrollado ahora porque tengamos más juguetes tecnológicos y un arrasamiento de nuestro hogar planetario. El famoso desarrollo solo ha traído desigualdad, miseria y destrucción del hábitat al punto que nuestra propia existencia está en altísimo riesgo. Victoria pírrica al creer que los «valores» del consumismo, el despojo y la desigualdad son signos de progreso. Las culturas indígenas con todos sus defectos eran y son más sanas planetariamente y a la postre permiten una coexistencia armónica del ser humano con su entorno, que la absurda de la expoliación y la imposición del más fuerte y no del más inteligente. La fuerza, lo militar, el conflicto, lo abusivo, sobre la convicción, la paz, la tolerancia y el respeto al derecho ajeno es lo que se ha impuesto en esta sociedad actual, sumatora de injusticias.
    Todos estos genocidas y su régimen colonialista y por ende abusivo, son actualmente endiosados, dando nombre a ciudades, pueblos, carreteras, puentes, avenidas, parques y edificios por un pueblo desmemorizado por siglos de adoctrinamiento de los hijos y herederos de estos criminales. Ya es hora de ir poniendo en su lugar a estos «personajes» que a través del terror y del crimen han impuesto los actuales antivalores que nos tienen destrozados como país. Si no nos liberamos de este yugo cultural nunca podremos ser libres y soberanos hacia una verdadera consolidación y unificación como país.

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