El hecho fue llevado al cine en el año 2019.

El miércoles 11 de marzo de 1981, un argentino hurtó la replica de la imagen de la patrona de los Wichos, la virgen de Torcoroma. Sacrilegio que cometió en compañía de dos cómplices más. Hoy recordamos este hecho que hizo pensar por algunas horas que el apocalipsis había llegado a nuestro terruño.

A eso de las 2:30 de la madrugada del 11 de marzo de 1981, un ciudadano argentino llamado Carlos Alberto Delveccio Bótaro hizo lo impensable.

En compañía de Luis Alberto Rincón y Oscar Rodríguez, el gaucho profanó la seguridad del templo ubicado en la calle 11 con carrera 11, esquina.

Los maleantes hurtaron la virgen de esta iglesia. / Imagen de viveocana.com

Después de un forcejeo, logró arrancar de su lugar la imagen de la virgen. También se llevaron tres copones, un cáliz y varias joyas, utencilios avaluados en 100 millones de pesos.

Tras el robo y como almas que lleva el diablo, los tres ladrones emprendieron la huida con una breve parada en la discoteca ‘Charlie’. Su destino: el exterior.

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UNA VENGANZA

Narra el historiador Mario Javier Pacheco que el argentino llegó a Ocaña ocho meses antes del repudiado hecho. Montó la discoteca ‘Charlie’ en La Primavera.

El lugar, que era visitado sobre todo por los jóvenes de alta sociedad de Ocaña, era apetecido por mujeres a quienes le atraía la presencia de un argentino en el pueblo.

Resultado de imagen de robo de la virgen de torcoroma
El histórico hecho fue llevado al Cine.

Se dice que el lugar fue convertido en un ‘Sodoma y Gomorra’ donde el placer era el apetitivo sexual nocturno, practicas que generaron descontento en los vecinos del lugar.

Fueron ellos quienes denunciaron el negocio y poco tiempo después la Policía selló el establecimiento. Carlos Alberto Delveccio prometió vengarse de su desgracia.

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OCAÑA DESCONSOLADA

Tras enterarse del robo cuando rayaba el alba, radio Catatumbo y radio Sonar informaron del sacrilegio cometido en la madruga de ese oscuro miércoles.

En pocas horas, miles de personas se congregaron en la plaza 29 de mayo para elevar plegarias al cielo por la recuperación de la imagen de la virgen.

La virgen de Torcoroma ha sido la patrona de los ocañeros desde su aparición 1711. / Foto tomada de laplayadebelen.org

En medio del desconsuelo, el alcalde de la época Alfonso Carrascal Yaruro pidió que todos los ocañeros debían buscar a su patrona en cada rincón del municipio.

Un informante denunció al argentino como autor del hecho. Las autoridades allanaron la discoteca donde encontraron restos de las joyas hurtadas.

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CAPTURADOS EN BARRANQUILLA

Tras conocerse el culpable y emitirse la orden de búsqueda de los maleantes en Santander, Boyacá y Cesar, nadie daba razón de la presencia del Jeep con el argentino.

A eso de las diez de la mañana, un carro con esas descripciones fue parado en un retén policial en el puente Pumarejo, cerca de Barranquilla.

Los Policías, quienes no conocían del hurto, procedieron a solicitar los documentos del vehículo. entre los uniformados se encontraba el ocañero Yurgen Trujillo Carrascal.

Fue este Wicho, quien motivado por una corazonada más que por la razón procedió a requisar la carrocería donde encontró la imagen de la virgen junto con los santos utensilios.

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JUBILOSO REGRESO

Después de la captura de los responsables, arribó a la ‘arenosa’ Adolfo Martínez Badillo acompañado de los senadores Fernando Carvajalino Cabrales y Argelino Durán Quintero.

Así mismo llegó una delegación conformada por el obispo, el alcalde y unas 80 personas que tenían como propósito devolver la virgen a su casa, Ocaña.

Fue así como el viernes 13 de marzo, una caravana trae a Ocaña su patrona, en medio de alegría y jubilo presenciado en las decenas de pueblos de la costa por donde pasó.

Allí también viajaba el argentino con sus compañeros. El responsable del sacrilegio fue llevado a la cárcel donde fue castigado por los otros reclusos.

Después de ser trasladado a un centro penitencial de otra ciudad, Carlos Delveccio huyó de la prisión. Ya prófugo de la justicia fue asesinado en Venezuela.

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