Ocañero conquistó con sus versos el Festival Internacional de Poesía de Cali

Camilo José Ropero Acosta fue el ganador en la categoría adultos en la decimoséptima edición del Festival Internacional de Poesía de Cali.

Camilo nació en medio de muchos libros y la poesía la escuchaba desde el vientre de su madre, porque su padre, José Ropero Alsina, fue un gran escritor de la región.

Sintió una gran alegría al escuchar su nombre en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura de Cali, donde lo aplaudieron luego de recitar su poema ganador.

“Este triunfo es para Ocaña”, fue la frase que dejó este joven que se ha caracterizado por tener una pluma excelsa para describir poéticamente la cotidianidad y los objetos.

Dicho reconocimiento es el resultado de muchos años de expresar y mejorar el arte de la escritura en libretas, pedazos de papel y servilletas.

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REVISTAS MONOS

Todos los domingos su padre salía a comprar el periodico El Espectador en el parque central de Ocaña, donde venía incluida una revista para niños llamada Monos.

La Revista Monos era la edición infantil publicada semanalmente por este medio de comunicación, que impactó la vida de muchos niños, incluyendo la de Camilo Ropero.

Los juguetes no le llamaban tanto la atención, pero esperaba con muchas ansias que su papá o su hermano José Luis, llegaran con ediciones de esta revista. 

Fue su primer contacto visual con las letras, aunque todavía no sabía leer, los dibujos que traía lo comenzaban a llevar por el maravilloso mundo de las artes. 

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LA ALEGRÍA DE LEER

Hoy la villa de los Caro celebra el triunfo de un poeta ocañero, pero Camilo recuerda que su primer gran logro con respecto a las letras fue cuando aprendió a leer y a escribir.

Recuerda y agradece con mucha nostalgia a la profesora Aura Eva Álvarez, quien fue la que le enseñó estas dos cuestiones que para él fueron como una revelación.

La gran cantidad de libros que había en su casa comenzaban a tener más sentido en su vida, porque desde allí se introdujo en ellos para amarlos y representarlos.

Su objetivo a la edad de seis años era aprender a leer y cuando lo hizo, le dedicó un poema a su maestra para expresarle que aquella enseñanza impactó en su existencia.

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PAPÁ Y MAESTRO

El poeta José Ropero Alsina marcó la vida de varios niños en Ocaña, con talleres que realizaba en diferentes colegios de la ciudad donde le enseñaba la importancia del arte.

Camilo tuvo la oportunidad de que ese gran gestor cultural fuera su padre, que le brindó una educación humanista donde el diálogo era su principal herramienta.

Con él fue que le llegó la literatura, porque solo verlo leer era una enseñanza para el pequeño Ropero, que siguió los pasos poéticos de su padre que hoy estaría orgulloso de su hijo.

“La poesía no se hereda, es una pasión que uno asume, tal vez sí hubo una influencia que uno escoge retenerla”, afirma Camilo que establece que su padre fue su primer maestro.

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ESCRITORES DE CABECERA

Hay cuatro escritores que han marcado la vida de este poeta ocañero, como lo son el peruano Cesar Vallejo, el portugués Fernando Pessoa y los mexicanos Juan Rulfo y Octavio Paz.

De Vallejo le gusta la forma en que aborda la tristeza, pues para él tocar este tema es bastante difícil porque es importante y el escritor peruano lo hace de una manera espléndida. 

Con respecto a Octavio Paz le asombra la manera cómo le da importancia a los objetos y de Pessoa se maravilla porque en su poética está implícita la filosofía. 

De Juan Rulfo le gusta su narrativa, la forma como aborda los países rurales de México en su libro Pedro Páramo, una reliquia de la literatura latinoamericana. 

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GANADOR

Camilo Ropero es conocido en el universo literario con el seudónimo de José Facundo Quiroga, sin embargo, en el concurso se anotó con otro nombre.

Isabel Concoudar fue el seudónimo que escogió para inscribirse al Festival Internacional de Poesía de Cali 2022, donde salió como ganador con el poema titulado ‘Canto’.

El seudónimo es un personaje literario que inventó en sus juegos de infancia, donde creaba territorios y espacios de fantasía donde la imaginación tomaba fuerza.

“Si bien uno escribe para que lo lean y que la palabra perdure, pues a veces cuando vienen los reconocimientos es un estímulo para continuar”, indicó al finalizar el evento.

‘CANTO’

‘Canto’ se titula el poema con el que ganó, de los cinco que había inscrito. Esta creación literaria nació en tiempos de pandemia, donde estuvimos encerrados.

En esa cuarentena, Camilo comenzó a percibir la vida microscópica que transcurre en los suelos y la hierba para plasmarlos en un poema que tiempo después le daría un reconocimiento.

“Este poema es bien cotidiano, aborda un escenario nocturno y rural y está dotado de mucha vida, diferente a lo que actualmente estoy escribiendo”, manifiesta Ropero.

Para él la poesía es una forma de vida, una etapa sensible de nuestra existencia que nos permite elevarnos, una magia que se unta de la palabra para sacarnos esas brumas que tenemos por dentro.

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Aquí puedes ver la entrevista completa.

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